Mundial de Fútbol: Rusia supera 3-1 a Egipto y se acerca a octavos de final

La selección de Rusia puso rumbo a los octavos de final con otro resultado contundente en su Mundial: un 3-1 sobre el Egipto de Mohamed Salah. La estrella del Liverpool marcó un gol de penalti en su debut mundialista, pero ve cómo pasar de ronda se convierte casi en un imposible con dos derrotas en dos partidos.

El conjunto ruso confirmó que su efectividad de cara a puerta no fue flor de un día contra Arabia Saudí, ya que endosó tres tantos en los primeros 17 minutos de la segunda mitad a los “faraones”, lo que le pone muy cerca de la fase eliminatoria, de la que solo un improbable triple empate a 6 puntos con Uruguay y Arabia, con goleadas por medio, le sacaría.

Rusia empezó con fuerza, mejor que Egipto. Paró El-Shenavy una ocasión y luego ya tuvo más aproximaciones que peligro. Muy bien el medio Zobnin y la velocidad del equipo, pero abusaron de los balones colgados hacia Dzyuba, siempre con un eqipcio encima. Golovin estaba fino, pero no tenía espacios y fue dejando el protagonismo a los compañeros.

Héctor Cúper, entrenador de los africanos, había controlado el primer empuje del anfitrión, y Egipto empezó a estirarse por el lado izquierdo con Trezeguet, que en nada se parece al jugador que le dio el apodo.

Debutó Salah por fin y tardó media hora en aparecer. En el 33′ acudió con peligro a un balón colgado al segundo palo, luego armó una contra fulgurante estilo Liverpool pero sin un Firmino que le acompañara. El delantero Mohsen, no obstante, es correoso y trabaja mucho. En el 41′ disparó Salah con intención ese tiro suyo similar al de Messi, y fue quizás la mejor ocasión de la primera parte.

Mohamed Salah marcó un gol de penalti, pero decepcionó en su esperado debut mundialista. Foto: Reuters.

Egipto se había repuesto al inicial dominio ruso. La posesión estaba repartida y el partido equilibrado. Defensas fuertes y balones a los nueves. No había un claro predominio.

Pero al volver del descanso se deshizo el partido por un autogol de Fathi, que estuvo realmente “fathídico”. A Cúper le cambió el rostro. Qué gran entrenador y qué poca suerte.

Egipto no buscaba tanto a Salah como a Mohsen. Salah sin la orquesta arrebatada de Klopp alrededor no es lo mismo. Está peor que Messi, pero se resigna. No le roban arriba, no sorprenden, no le ofrecen una pared…

Rusia se desató con el gol y tuvo minutos de muy buen juego. El 2-1 de Cheryshev, que ha marcado más en el Mundial que en todo el año, fue una jugada rapidísima del lateral Fernández (que no le vendría mal a su Brasil de origen). Pero el inicio era otro balón bajado por Dzyuba.

Denís Dmítrievich Chéryshev ha marcado tres goles en dos partidos durante el Mundial que se celebra en su país. Foto: Etienne Laurent/ EFE.

El tercero siguió el mismo mecanismo: un balón de área a área que Dzyuba controla con su pecho (en el que podría bajar un televisor o un microondas), se gira y remata. Golazo pero imperdonable candor del central Hegazi, que hizo de acompañamiento como los famosos en Mira Quién Baila. Cúper se desesperaba porque Egipto había dicho adiós al partido con un autogol y con una jugada muy simple.

Con el partido perdido, apareció Salah para sacar un penalti con una diablura al borde del área. En realidad se lo sacó al VAR, que altera algunas proporciones goleadoras. Es el décimo penalti del torneo.

Con los cambios, los últimos minutos fueron para alguna contra rusa y para advertir el valor de Zobnin, centrocampista del Spartak y de lo mejor de su equipo. Egipto estaba ya para pocas cosas.

La afición rusa vibró de un modo especial. Hubo una ola, hubo ovaciones y hubo una piña. El equipo de Rusia está a la altura de su Mundial.

fuente:cubadebate.cu

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